Dionel Vecchini
SEATTLE, WA – En una noche histórica en Lumen Field, los Seattle Sounders aplastaron 7-0 a Cruz Azul en una revancha inolvidable por la Leagues Cup, propinándole al club mexicano la peor derrota de toda su historia.
El Sounders descargó todo su poder ante el cuadro mexicano y se redimió de su eliminación por la Concacaf Champions Cup. En aquella oportunidad, los postes le impidieron al Sounders llevarse un marcador positivo a México, y terminó costándole la serie.
“Era una revancha de la Concacaf. La última vez que vinieron aquí, les cedimos el partido; ahora teníamos que presionar un poco más para obtener el resultado”, dijo Jesús Ferreira

El Sounders, con sus siete goles, mostró que los frutos se cosechan al final del camino, y no al principio como promueven algunos que hoy, sin paciencia, piden la cabeza de técnicos.
El técnico Brian Schmetzer resaltó el valor simbólico del triunfo:
“Estábamos jugando contra el campeón de la CONCACAF, ellos son el mejor equipo de la CONCACAF y nosotros les anotamos siete. Piensen en eso.”
Desde el pitazo inicial, el Sounders mostró hambre y determinación, acorralando a Cruz Azul. El equipo mexicano logró resistir e incluso tuvo la oportunidad más clara tras un remate al poste. Un eco de lo ocurrido meses atrás. Pero esta vez, el palo pareció decir: hoy no será para ustedes.
Con el 0-0, y sin cambios, parecía que todo iba a seguir en el mismo tono. Sin embargo, el segundo tiempo fue una tormenta para el Cruz Azul. Yeimar Gómez abrió el marcador tras un tiro de esquina y, a partir de ahí, se vino la noche. El Sounders no dio respiro: con contundencia, presión constante e intensidad, acorraló al equipo mexicano y lo desbordó con una ofensiva imparable.

El Sounders no repitió los errores del pasado. Aprendieron de aquellas noches en que dejaron escapar ventajas de tres goles. Esta vez, no soltaron el pie del acelerador.
“El equipo mostró lo que aprendimos en los últimos meses. El Mundial de Clubes al igual que los partidos de liga fueron importantes para nosotros. Mostramos que aprendimos mucho y que estamos a un gran nivel”, dijo Ferreira.
Los siete goles marcaron varios hitos: la mayor goleada en la historia del Sounders, la más abultada de un equipo de MLS sobre uno de Liga MX y la peor derrota en la historia de Cruz Azul, igualando el 7-0 recibido ante América en 2022 y superando el 6-1 ante Fénix por Copa Libertadores en 2003.
Pedro De la Vega le puso la guinda al pastel con un gol para enmarcar. El joven argentino, que todavía se siente en deuda con su mejor versión, reconoció: “No, yo creo que no. Toqué pocas pelotas, pero justo las que me quedaron fueron para definir y entraron. Esa es la diferencia.”
Pero lo que más valoró fue el espíritu colectivo:
“Quería remarcar algo que hoy noté que fue algo muy lindo: la unión de grupo. Cómo se gritaron los goles, cómo festejamos juntos en la esquina. No quiero dejar de remarcar eso, porque realmente lo siento así.”

Además de lo emotivo, el planteamiento también dejó muestras de lo que tiene preparado Schmetzer en lo táctico para este torneo. Aprovechó el resultado para rotar con inteligencia, dando descanso a Yeimar, y dándole minutos a Snyder Brunell. Con De la Vega saliendo de la banca, Schmetzer deja ver su habilidad para rotar al plantel sin perder solidez competitiva.
El técnico de Seattle se las ingenia para sacar resultados, pese a las lesiones y sin una plantilla con nombres rimbombantes, manteniendo un ojo crítico a pesar del abultado marcador:
“No fue perfecto. Pegaron un poste en el primer tiempo y tuvieron buena posesión. Voy a dejar que disfruten la victoria, pero me aseguraré de que tengan los pies sobre la tierra y de que regresen y tengan otra buena actuación.”
A Schmetzer no le ha temblado el pulso para enviar mensajes a sus jugadores, incluso figuras experimentadas como Nouhou han tenido su cuota de disciplina:
“Nouhou escuchó el mensaje. Siente un poco de competencia y sabe que tiene que jugar al nivel que él mismo se puso a lo largo de los años. Tiene que mantenerse disciplinado y ayudar al club a ganar partidos”, dijo Schmetzer.

Este tipo de acciones hacen pensar —o más bien intuir— que, aunque aún no lo digan abiertamente, ellos van por el campeonato.
Obed Vargas fue una de las figuras de la noche. Para Schmetzer, su rendimiento ya tiene precio:
“Obed podría ser el mejor jugador del campo, puedes ver cómo elude a los rivales. No sé por qué más personas no dicen que este chico vale 10, 12, 15 millones de dólares”,
El propio Vargas dejó claro que el equipo tiene la vara alta:
“Después del Mundial de Clubes tenemos que mantener el nivel en cada partido. No todos van a ser 7-0, pero hay que apuntar a eso. Contra Santos y Tijuana hay que ganar y pasar de fase.”

“El Mundial de Clubes nos dio una experiencia enorme compitiendo contra los mejores equipos del mundo y ahora sentimos que podemos jugarle a cualquiera. Si jugamos contra los mejores del mundo por qué no ante los equipos de la Liga MX”, dijo Vargas.
El Sounders ahora destila la experiencia internacional. Es innegable que el Sounders está cosechando los frutos del esfuerzo y de las derrotas sufridas. Hoy es un equipo con más herramientas, que sabe presionar, que entiende lo que significa quererlo durante 90 minutos… y más. El formato del torneo no permite relajarse.
La Leagues Cup divide a los equipos en dos ligas: LMX y MLS. Solo clasifican los cuatro primeros de cada grupo, y el sistema de puntos otorga tres al ganador en tiempo regular, pero apenas dos si se gana en penales. Incluso un equipo con nueve puntos podría quedar fuera. Por eso, cada gol cuenta. El Sounders jugó como un equipo que entiende esa necesidad.
“Seattle fue un rival que nos tomó del cuello y no nos soltó, no nos dejó. Redondeó un partido impecable. La agresividad la sostuvo durante los 90 minutos y no bajó los brazos, no regaló ni un solo centímetro de la cancha. Hoy se llevó un premio y una noche histórica para el club”, dijo Nicolás Larcamón.

El Cruz Azul de hoy fue un equipo totalmente distinto a aquella versión que visitó Seattle por la Concacaf Champions Cup. Y aunque las críticas van a llover para el cuadro cementero, el foco no puede ser solo para el que pierde. El que ganó tiene su mérito, sin excusas.
Muchas veces, el análisis mediático se centra en señalar culpables y exigir cambios inmediatos, olvidando contar también el lado de la historia de quien hizo las cosas bien. Da tristeza escuchar a medios reconocidos usar su voz para pedir la cabeza de otro ser humano, descartando cualquier posibilidad de redención. Le cierran las puertas y anulan la oportunidad de limpiar una derrota, sin detenerse a pensar que quizás hay un proceso en construcción, uno que necesita tiempo y respaldo para florecer.
¿Es tan difícil aceptar que fueron derrotados? ¿No se puede reconocer que el rival fue mejor? A veces, es tan simple como lo hizo el técnico argentino:
“Encontramos un rival que evidentemente hizo muy bien las cosas, fue contundente. Creo que no desperdició una sola acción. Fuimos claramente superados desde todo punto de vista”, dijo Larcamón.

En nuestro día a día también hay noches como esta: donde todo sale mal y uno termina goleado por las circunstancias. Pero incluso en esas derrotas hay lecciones. Y aunque hoy fue Cruz Azul, mañana puede ser el Sounders, el vecino, tú o yo. Aprender de estos golpes es valioso: nos impulsa a no rendirnos, a levantarnos y volver a intentarlo. De este 7-0, todos podemos sacar algo. Larcamón lo entendió así:
“Pero todo lo que he construido en mi vida lo he logrado con laburo, con coraje, con valentía, con atrevimiento y sobre todo con una respuesta humana en las circunstancias más dificultosas. Estoy convencido que la respuesta va a estar y que esto quedará como una herida que nos haga recordar lo que no nos podemos permitir… Incluso las noches más fatídicas son oportunidades”

Aunque es una victoria para celebrarla, el Sounders debe mantener los pies sobre la tierra. El formato del torneo obliga a seguir ganando. El domingo enfrentan a Santos Laguna, y una victoria los dejaría con seis puntos, y buscará asegurar la clasificación en la última jornada ante Tijuana, que tiene en sus filas al joven sensación de 16 años, Gilberto Mora.
Santos Laguna, por su parte, cayó derrotado 2-1 ante Colorado Rapids, sufriendo la expulsión de su portero Carlos Acevedo en el minuto 97, lo que debilita su plantilla de cara al duelo contra Seattle. Brian habló sobre la expectativa del encuentro:
“Hay historia con Santos, pero de la manera que este club está jugando y con la confianza que tienen, pienso que van a estar listos,”
Con una victoria, Seattle quedará a un paso de la clasificación. Pero mantener la intensidad será clave para lograrlo. El equipo se ve listo para seguir escribiendo páginas en los libros de historia del fútbol de la MLS… y ahora, en los del continente.
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